Reciente Blog

Segundo Domingo de Cuaresma: Del Monte de la Gloria al Camino del Compromiso

por Catolicos Solteros

En el Segundo Domingo de Cuaresma, la Iglesia nos presenta el Evangelio de la Transfiguración (Lucas 9,28–36). Jesús lleva a Pedro, Santiago y Juan al monte. Allí su rostro cambia. Su vestidura se vuelve resplandeciente. Aparecen Moisés y Elías. La gloria de Cristo se manifiesta.


Y luego, termina.


Bajan del monte. Regresan al camino. Y Jesús continúa hacia Jerusalén… hacia la Cruz.


Esto no es casualidad. La Transfiguración sucede justo después de que Jesús anuncia su pasión. Antes de la Cruz viene la gloria. Pero esa gloria no es para quedarse allí. Es para fortalecerlos para lo que viene.


La Cuaresma funciona igual en nuestra vida.


Muchos católicos desean momentos “de montaña”: claridad, paz, emoción, certeza sobre el futuro. Tal vez has vivido algo así en la oración. Tal vez sentiste esperanza profunda después de una buena confesión, un retiro o incluso una relación prometedora.


Pero luego la vida vuelve a lo normal. La emoción baja. Las preguntas regresan. El silencio regresa.


El Segundo Domingo de Cuaresma nos recuerda que Dios nos da momentos de luz no para reemplazar el camino, sino para fortalecernos en él.


Para quienes están discerniendo el matrimonio, esto es clave.


Es fácil esperar una relación que se sienta siempre “transfigurada”: intensa, clara, emocionante. Pero el amor verdadero no se vive en la cima del monte. Se vive en el camino.


El monte revela quién es Jesús.
El camino revela quiénes estamos llamados a ser.


Pedro quiso quedarse allí: “Maestro, qué bien se está aquí.” Quiso congelar el momento. Pero el Padre lo interrumpe: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo.”


No dice: “Quédense aquí.”
No dice: “Eviten el sufrimiento.”
Dice: “Escúchenlo.”


La Cuaresma es aprender a escuchar.


En el noviazgo, en el discernimiento, en la soledad, en la incertidumbre… escúchalo.


Cuando sientas la tentación de conformarte porque estás cansado de esperar, escúchalo.
Cuando sientas la tentación de bajar tus estándares, escúchalo.
Cuando sientas desesperanza sobre tu vocación, escúchalo.


La Transfiguración nos muestra algo poderoso: Jesús ya es glorioso antes de la Cruz. La Cruz no lo define; lo revela.


De la misma manera, tu valor no depende de tu estado civil. No estás “incompleto” por estar soltero. No estás atrasado. No estás olvidado.


Estás en proceso de transformación.


La Cuaresma no es un proyecto de autoayuda. Es un proceso de conversión. Y la conversión rara vez es dramática. Muchas veces es silenciosa. Oculta. Constante.


Los discípulos no entendían lo que habían visto. Guardaron silencio. A veces nosotros tampoco entendemos lo que Dios está haciendo. Pero eso no significa que no esté obrando.


Los momentos de monte llegan. El silencio llega. La Cruz llega. Y más allá de todo, la Resurrección espera.


Esta Cuaresma pregúntate:


¿Dónde me está fortaleciendo Dios ahora?
¿Qué momentos de luz ya me ha regalado?
¿Estoy tratando de quedarme donde Él me invita a avanzar?


La meta no es escapar de la dificultad.
La meta es caminar fielmente hacia Jerusalén con Cristo.


Porque la gloria no se persigue.
La gloria se revela cuando estamos listos.


Comentarios (0)

Inicio de sesión o Registro dejar un comentario

Sobre el Autor

Catolicos Solteros ... Para Fe, Amistad Y Amore

Ultimas entradas

Ver todas las entradas de Blog

Archivos