Santa Rita y las causas imposibles: cuando el amor también parece imposible
Santa Rita es conocida como la patrona de los imposibles. Su vida estuvo marcada por situaciones que, humanamente, parecían no tener salida: un matrimonio difícil, la pérdida de su esposo y de sus hijos, y el rechazo repetido del convento donde deseaba consagrarse a Dios.
Y sin embargo, Rita encontró camino donde parecía no haberlo.
Para muchos solteros y solteras católicos, el amor puede sentirse exactamente así: como una causa imposible.
“Ya tengo cierta edad y no encuentro a nadie que comparta mi fe.”
“La persona que me gusta no cree en Dios.”
“He sido herido/a demasiadas veces.”
Santa Rita no rezó simplemente para que desaparecieran todos los obstáculos. Rezó para permanecer fiel dentro de ellos. Aprendió a descubrir a Dios incluso en medio del dolor, de la espera y de las puertas cerradas.
Pidió incluso compartir el sufrimiento de Cristo, y recibió en su frente una herida asociada a la corona de espinas: un signo profundo de unión con el Señor.
Tal vez hoy, en vez de pedirle solamente a Dios que cambie tu situación sentimental, puedes pedirle algo más profundo: que te muestre qué quiere sanar, fortalecer o enseñar dentro de ella.
Porque los milagros de Rita no empezaron cuando todo se resolvió. Empezaron cuando ella decidió confiar aunque nada parecía tener sentido.
Reflexión: ¿Cuál es tu “causa imposible” en el amor? Escríbela. Luego ponla en las manos de Dios, literalmente. No para olvidarla, sino para cargarla de otra manera.
Santa Rita de Casia, ruega por nosotros.
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