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Llamados a ser santos, también en el amor

por Catolicos Solteros

En la Solemnidad de Todos los Santos, la Iglesia no celebra solamente a los grandes nombres que conocemos de los altares. Celebra a la inmensa multitud de hombres y mujeres que ya contemplan el rostro de Dios. Muchos de ellos nunca fueron canonizados. Fueron padres, esposas, trabajadores, viudos, jóvenes y solteros que vivieron su fe con fidelidad en lo cotidiano.


Una multitud que nadie podía contar



El libro del Apocalipsis describe "una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua" (Ap 7,9). Esta imagen nos recuerda que la santidad no es un privilegio de unos pocos. Es la vocación de todo bautizado. Como enseñó el Concilio Vaticano II, todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana.


La santidad también se vive en pareja



Entre los santos hay matrimonios que alcanzaron el cielo caminando juntos. San Luis y Santa Celia Martin, padres de Santa Teresita del Niño Jesús, fueron canonizados juntos. Santa Gianna Beretta Molla, médica, esposa y madre, mostró que el amor conyugal puede ser un verdadero camino hacia Dios. Ellos no buscaron la santidad a pesar de su matrimonio, sino a través de él.

Para quien hoy busca una pareja, esta es una buena noticia. El deseo de amar y ser amado no le aleja de Dios. Bien vivido, puede acercarle a Él.

La santidad no se encuentra lejos de la vida diaria; se construye en ella, también en el amor.


Las bienaventuranzas como guía



En el Evangelio de esta solemnidad, Jesús proclama las bienaventuranzas: "Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8). La pureza de corazón, la mansedumbre, la misericordia y el deseo de paz son también las virtudes que hacen posible una relación sana y duradera. Quien busca pareja con un corazón limpio no busca solo a alguien con quien pasar el tiempo, sino a alguien con quien caminar hacia el cielo.


Una nube de testigos que nos acompaña



La Carta a los Hebreos nos dice que estamos "rodeados de tan gran nube de testigos" (Heb 12,1). No caminamos solos. Los santos interceden por nosotros. Puede confiar su búsqueda a algún santo de su devoción, o a San Rafael Arcángel, patrono tradicional de quienes buscan esposo o esposa. Pídale que le guíe hacia la persona que Dios ha pensado para usted.

En estos días en que muchas familias también recuerdan a sus seres queridos difuntos, vale la pena pensar que la santidad suele tener un rostro familiar: un abuelo, una madre o un amigo cuya fe sencilla todavía nos inspira.

¿Qué santo, conocido o anónimo, puede inspirarle hoy a vivir su búsqueda del amor como un camino de santidad?

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Catolicos Solteros ... Para Fe, Amistad Y Amor

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